Vos nos contás qué querés mejorar. Nosotras evaluamos tu piel y elegimos los productos y las técnicas adecuados, sin que tengas que elegir ni pagar cada recurso por separado.
Una sesión diseñada para tu piel
No tenés que elegir un tratamiento de un catálogo interminable sin saber qué es lo que más le conviene a tu piel o qué necesita. Tampoco tenés que conocer qué hace cada equipo para decidir cómo cuidarla.
En SkinReset partimos de una evaluación y una conversación sobre lo que querés mejorar. También podés proponernos alguna técnica o tratamiento que hayas visto y te interese probar: juntas evaluamos si es adecuado para tu piel y cómo podemos incorporarlo.
Nosotras te asesoramos y buscamos las mejores opciones para tu piel, combinando diferentes técnicas cuando corresponde para lograr el mejor resultado posible.
A partir de ahí diseñamos un protocolo personalizado para trabajar la hidratación, la luminosidad, la textura, los poros, las arruguitas, la firmeza o las marcas y cicatrices de acné, según las necesidades de tu piel y tus objetivos.
La sesión combina una higiene adaptada con los recursos que tu piel necesite: exfoliación, activos específicos, máscaras y aparatología seleccionada profesionalmente. Podemos incorporar electroporación, radiofrecuencia, fototerapia, microneedling, tratamiento enzimático de reparación intensiva y fórmulas con exosomas, péptidos u otros activos regenerativos de nuestra propuesta, siempre que estén indicadas y sean compatibles.
Todo lo que seleccionamos para tu protocolo, según las necesidades de tu piel y lo que se pueda realizar en esa sesión, está incluido en el valor: los productos de uso profesional, los activos, las máscaras y las aparatologías que utilicemos. No pagás cada técnica por separado ni se suman adicionales por incorporar un equipo o un producto.
Todo incluido no significa realizar todos los tratamientos a la vez. Seleccionamos los recursos que están indicados para tu piel y evaluamos cuáles pueden combinarse en una misma sesión, teniendo en cuenta su sensibilidad, su tolerancia y la compatibilidad entre las técnicas y los productos. Todo lo que elegimos para ese protocolo está incluido en el valor de la sesión.
Acá no elegís una técnica de un catálogo. Elegimos juntas cómo trabajar sobre lo que querés mejorar, y nos encargamos de que tu sesión sea lo más completa y adecuada posible para tu piel.