Peeling químico
El peeling es una opción para quienes buscan afinar la textura, suavizar e iluminar la piel. Consiste en aplicar ácidos seleccionados, en concentraciones y formulaciones específicas, para favorecer una exfoliación controlada y la renovación de la piel, mejorando su textura y su tono.
Beneficios del peeling
- Exfoliación y renovación: favorece la eliminación de células muertas de la superficie y ayuda a suavizar las irregularidades.
- Estimulación del colágeno: según el tipo y la profundidad del peeling, puede favorecer la remodelación del colágeno y mejorar la apariencia de líneas finas. No todos los peelings tienen este mismo efecto.
- Uniformidad del tono: puede ayudar a atenuar determinadas manchas y mejorar la apariencia general de la piel.
- Luminosidad: contribuye a que la piel se vea más luminosa y con una textura más suave.
¿Siempre tiene que descamarse la piel?
No todos los peelings producen una descamación visible, ni es necesario que la piel se pele para obtener beneficios. La descamación depende del ácido, la formulación, la intensidad del procedimiento y la respuesta de cada piel. Descamarse más no significa obtener un mejor resultado.
Un abordaje progresivo
Generalmente comenzamos con peelings suaves para observar la respuesta de la piel y su tolerancia. A partir de esa evaluación, podemos ajustar la intensidad y considerar opciones de mayor acción, únicamente si están indicadas. No siempre es necesario avanzar a un peeling más intenso; los peelings de profundidad media o profunda requieren valoración y realización médica.
Opciones según la época del año
Contamos con distintas opciones, incluidas algunas suaves que pueden considerarse durante el verano, según tu piel, tu exposición al sol y la posibilidad de cumplir los cuidados posteriores. No son adecuadas para todos los casos: la protección solar y evitar la exposición directa forman parte fundamental del cuidado.
Antes de comenzar
El peeling químico no se realiza en una primera consulta sin conocer previamente tu piel. Evaluamos sus antecedentes, sensibilidad y tolerancia y, cuando corresponde, trabajamos previamente sobre ella para observar su reacción. La preparación y los cuidados posteriores también forman parte del tratamiento.
Esta técnica es una posibilidad dentro del protocolo. Su inclusión se define profesionalmente según las necesidades y la tolerancia de tu piel y la compatibilidad con los demás procedimientos.
Información de referencia: American Academy of Dermatology · Peelings ↗